CURIOSIDADES
A propósito de la estatuilla de Hércules encontrada en La Jana
( Actas del XXIII Congreso Nacional de Arqueología) Autor: Arturo Oliver Foix

     La población castellonense de La Jana se encuentra ubicada en el llano prelitoral de San Mateo, sobre una suave colina situada a la salida de la fosa de Traiguera, alcanzando una altura sobre el nivel medio del mar de 299 metros, aunque la elevación relativa con relación a su entorno inmediato está en los 20 metros. La colina en cuanto a su geología corresponde a una formación terciaria del plioceno, compuesta por conglomerados y arcillas. El valor estratégico de la situación de esta población, a la salida de una fosa geográfica y dominando gran parte del llano, el cual ofrece una considerable importancia agrícola, se acrecienta en la antigüedad si tenemos en cuenta que se localizaba junto a la gran arteria de comunicación que era la conocida Vía Augusta. En el mismo lugar donde se ubica este pueblo del Maestrazgo se cruza el camino que proviene de Tortosa y se dirige hacia el sur, con el que toma dirección oeste en busca de las tierras aragonesas. Por su posición junto a la Vía Augusta y la distancia que separa de Tortosa, el lugar podría identificarse fácilmente por el que ocupó la mansio de Intibilis mencionada en diferentes itinerarios de la antigüedad (Oliver, 1985). Además junto a estos caminos encontramos una fuente. Por tanto, un lugar idóneo para después de salir de la capital de la zona y tras un día de marcha cubriendo las ventisiete millas, descansar y al día siguiente dirigirse hacia Ildum, correspondiente a la siguiente estación, la cual se situaba en el término municipal de la actual localidad de Vilanova de Alcolea, justamente en el yacimiento arqueológico conocido como Els Hostalots (Arasa, 1990-1991). Desde Intibilis, tal y como hemos indicado, también se podía tomar rumbo en dirección oeste en busca del municipio de Lesera (Arasa, 1987), para poco después entrar en tierras aragonesas en busca de Contrbia Belaisca, cerca ya del gran centro urbano del valle del rio Ebro que era Caesaraugusta.

     En los alrededores de La Jana se tiene constancia del yacimiento de les Carrasquetes, una típica villa de época imperial, al igual que els Vinyets i el Vilá Gros de la vecina localidad de Canet lo Roig. Hacia el este a tres kilómetros se sitúa la población de Traiguera en la cual se han hallado tanto en el propio casco urbano como en sus alrededores cerámicas de época romana (Rosas, 1977,1978). En el propio casco urbano de La Jana, en el extremo sur de la calle del Perxe, al realizar una zanja se encontraron cerámicas y tejas romanas, lo que podría indicarnos la existencia de un establecimiento de esta época en el lugar que actualmente ocupa la población y concretamente en la cima de la colina. Pero el hallazgo de mayor interés y es el que nos ocupa estas líneas se realizó en la Plaza Mayor en Agosto de 1943, ya que con motivo de instalar los llamados carafals para la fiesta de los toros, se hizo un agujero con el propósito de plantar un poste frente a la casa número 2 situada contigua al ayuntamiento. En este hoyo se localizó una pequeña estatuilla de bronce, la cual se encuentra en posesión de la familia Simó Guasch (Simó 1993).

     La estatuilla en cuestión tiene una altura de 16 centimetros y tan solo la conocemos a través de unas escasa fotografías, por lo que la descripción que podemos realizar y los datos que tenemos de eela no son todo lo completo que quisiéramos. Esta obra de factura romana, a tenor de lo que podemos ver en la fotografía, representa un Hercules < > o combatiente. Se encuentra plantado, desnudo, con la pierna izquierda mas adelantada, en posición de avance. El codo derecho lo tendría doblado hacia arriba, sustentando la clava omaza, en acción de descargar un golpe. De la maza tan solo nos queda la empuñadura. Actualmente el brazo está roto a la altura del codo, conservándose tan solo el antebrazo. La figura presenta la leontés anudada al cuello. Dejando desnudo el hombro derecho sobre el que posiblemente se asoma la cola del animal. Esta leontés cubre la espalda y el hombro derecho. El brazo derecho lo tiene ligeramente hacia delante, con la mano abierta, como si sujetara algún elemento que se ha perdido, tal vez la manzana de las Hespérides, una corona o una copa, atributos con los que suele relacionarse la iconografía heraclea. El personaje presenta un calzado que llega jasta las pantorrillas. El rostro es barbado, con la barba partida en medio del mentón. Presenta una cabellera ondulada. La cara está ligeramente inclinada hacia la derecha y hacia abajo. Con unas facciones de relajación que contrastan con la posición de embate que podría ofrecer el conjunto de la pieza. Una musculatura ligeramente marcada intenta buscar un mayor realismo a la pieza al modo de los grandes talleres toreúticos de la antigüedad. No tenemos ninguna fotografía para conocer la parte de la espalda de la estatua en cuestión, por lo que no sabemos como se encuentra dispuesto el leontés por detrás o si lleva algún atributo más. En el mosaico de temática hercúlea encontrado en Liria, en la representación de varios de los trabajos del héroe, éste está en una posición semejante a la que aquí nos ocupa, la pierna izquierda adelantada y el codo derecho doblado en posición de golpear con la clava.

     Ante las características mencionadas de esta pieza broncínea, podemos indicar que nos encontramos con la representación de un Hercules promacho o combatiente, iconografía que aparece prácticamente en todo el Mediterráneo occidental y que posiblemente tiene su centro de difusión desde la península itálica (Burgaleta, 1988). El culto ante esta iconografía se podría relacionar tal vez con el de Hércules Victor.

     El culto en Hispania a este héroe griego se encuentra muy difundido, sobretodo en la Tarraconense (Almagro, 1982; Oria, 1989